martes, 20 de junio de 2017

Valle de Viñales: la magia de sus mogotes y su gente





El Valle de Viñales está  ubicado en la provincia de Pinar del Río, la zona más occidental de Cuba, en la Sierra de los Órganos, exactamente en el grupo montañoso de la Cordillera de Guaniguanico.
El viajero que llega al Valle de Vinales desde la capital del país va disfrutando de la variedad de tonos del verde cubano,  pero cuando arriba al Valle percibe un cambio radical y sobrecogedor; la complicidad entre la naturaleza y el silencio hace que el visitante se sienta dueño de una belleza natural majestuosa, que se halla por todas partes.




El ambiente mágico se percibe desde la Cueva del Indio, con su río subterráneo, hasta el Mural de la Prehistoria, el Hotel Rancho San Vicente y el fabuloso Mirador de Los Jazmines.





Los típicos mogotes constituyen formaciones geomorfológicas muy singulares, de gran diversidad de formas, que llegan a medir, en algunos casos, centenares de metros de altura.
En el Valle existen otras elevaciones, como Alturas de Pizarras, las cuales están constituidas por una variedad de rocas, las más antiguas existentes a lo largo del país y también en el área caribeña.
Para los cubanos y visitantes foráneos, el Valle de Viñales es una de las áreas más conocidas y atractivas de Cuba, presenta un escenario excepcional,  caracterizado por la fusión de su espectacular belleza natural y la conservación del medio ambiente.





También existen en el Valle construcciones con patrones indígenas como la llamada casa de tabaco y el típico bohío cubano que al integrarse a sus valores naturales, mogotes, diferencias del relieve, contraste entre el rojo de los suelos y el verde de los cultivos, conforman un valor estético y socio-cultural excepcional.


 
El Mural de la Prehistoria, pintado sobre el mogote llamado Pita, muestra la evolución de la vida en sentido natural en Cuba. Se puede encontrar en una ladera perpendicular, que se limpió antes para poder realizar este trabajo. La roca fue lavada y se hicieron drenajes en ella para evitar, en un futuro, la erosión a causa de la lluvia.
 Según los especialistas, el Mural de la Prehistoria se extiende a largo del Valle por 120 y los 160 metros de longitud. Su autor fue Leovigildo González Morillo, ya fallecido, quien fuera Director de Cartografía de la Academia de Ciencias de Cuba. En él están representados indios Guanahatabeyes, especies de Mamíferos, animales gigantescos, así como algunos Moluscos.





En el Mural de la Prehistoria se puede ver, en 12 piezas, el proceso evolutivo de los hombres y de los animales en la Sierra de los Órganos, en sus distintas etapas.
En el Valle  de Viñales también se pueden encontrar varias cuevas, muy significativas en cuanto a forma y originalidad, como la de “José Miguel” y la del “Indio”. La última es una caverna, que llega a alcanzar los 300 metros de extensión, en cuyo interior corren dos ríos subterráneos. 






En la Cueva del Indio, además de las diversas formas y figuras formadas por las estalactitas y estalagmitas, se han encontrado pinturas y restos de los utensilios y entierros de las culturas cubanas precolombinas. Sin embargo, para quienes la visitan, lo que resulta sumamente atrayente es el recorrido en bote por el Río San Vicente, que corre por la Cueva.
En el área de Viñales se conocen 47 sitios arqueológicos. De ellos, 19 están vinculados a comunidades aborígenes de la época prehispánica de la Historia de Cuba, donde pueden encontrarse evidencias de sus ritos funerarios, y 28 están relacionados con esclavos cimarrones de origen africano.
El poblado de Viñales, ubicado en el Valle, conserva el tradicional escenario de un asentamiento de agricultores, representado por su calle principal, galerías de columnas a sus lados y casas de tejas, dándole una apariencia singular y agradable.
Sus pobladores son afables, hospitalarios  y muy conocedores de su labor económica principal, quienes además del sector agrícola se dedican al servicio turístico, debido a las atracciones de los visitantes de las bellezas paisajísticas del lugar.

La magia del Valle de Viñales está en sus mogotes, en los bohíos situados en las laderas de las elevaciones, en un paisaje exclusivo y de singular belleza.
Estas características naturales, combinadas con la rica historia cultural que la región atesora, posibilitaron que el Valle de Viñales fue aprobado en 1999 como Parque Nacional y, en diciembre de ese mismo año, fue declarado por la UNESCO, Patrimonio de la Humanidad, en la categoría de Paisaje Cultural. Posee además la condición de Monumento Nacional,  desde el 27 de marzo de 1979.


lunes, 22 de mayo de 2017

El altruismo de un bombero



Cuando buscamos la definición de “bombero”, no pocos libros impresos y sitios digitales lo califican como “la persona que se dedica a extinguir incendios y rescatar personas en otros tipos de siniestros”.

Y sí, es verdad, esas se incluyen entre sus funciones prácticas. Pero las motivaciones personales de un bombero van mucho más allá.

Esos héroes anónimos salvan miles de vidas con el riesgo de perder la propia, son símbolo de altruismo, de solidaridad, de apego a la vida, de un coraje incuestionable.

 En Cuba, desde 1966 se realiza la Semana Nacional de Protección Contra Incendios, un espacio de amplia participación que involucra no solo a las entidades y especialistas dedicados a tan importante misión, sino que abarca a gran parte de la población incluyendo escuelas y centros laborales.

Fortalecer el sistema de seguridad contra incendios, desarrollar actividades que contribuyan al establecimiento de hábitos en la población y elevar la cultura en la prevención y el enfrentamiento a los siniestros, son objetivos de esta tradición, cuya jornada nacional nos acerca a cómo reducir al mínimo la ocurrencia de siniestros que anualmente cobran vidas humanas y ocasionan millonarias pérdidas a la economía nacional.

 Con el lema “Prevenir un incendio, tarea de todos”, del 15 al 21 de mayo la Jornada Nacional de Protección Contra Incendios en el país ha estado dirigida a fortalecer el Sistema de Seguridad para enfrentar estos siniestros en empresas y entidades de la Administración Central del Estado; y a fomentar una cultura preventiva en la población, a través de un movimiento masivo al que se vinculen, especialmente, las nuevas generaciones de cubanos.

En el año 1696 se constituyó por vez primera en Cuba un rudimentario Cuerpo de Bomberos. El hecho tuvo lugar en la región central del país, en Santa Clara; aunque no fue hasta 1832 que se creó la Fundación del Cuerpo de Bomberos de esa localidad. Luego, gradualmente, se fueron extendiendo al resto del país.

 El Cuerpo de Bomberos constituye hoy un bravo ejército en toda la Isla, dispuesto a enfrentar con valentía y honor cada misión en el diario cumplimiento del deber.

Ser bombero significa tener la virtud de proteger y entregarse a las demás personas. Un bombero debe tener vocación, saber trabajar en equipo y contar con gran capacidad de entrega y sacrificio. Ser bombero no es un medio de vida: definitivamente, es una actitud a favor de la humanidad.